Estaba regando cuando escupí con sangre sobre la tumba de mi gato. Yo no quería escupir con sangre sobre la tumba de mi gato. En verdad nunca fue mi gato, ni de nadie. Escupí con sangre sobre la tumba del gato que vivió conmigo. En verdad nunca vivió conmigo. Sólo se paseaba cerca mío, o yo me cruzaba en su camino.
No hay comentarios:
Publicar un comentario